La baja autoestima se manifiesta como una visión negativa de uno/a mismo/a, una autocrítica feroz y la sensación constante de no ser suficiente. La dependencia emocional, estrechamente relacionada, es la necesidad excesiva de aprobación y validación de los demás, especialmente de la pareja. Ambas suelen tener raíces en experiencias de la infancia o relaciones pasadas, y pueden generar un ciclo de relaciones tóxicas, autoexigencia destructiva y malestar crónico. La terapia ayuda a identificar el origen de estos patrones y a construir una relación más sana y compasiva contigo mismo/a.
Descubre por qué te tratas así y de dónde vienen tus patrones de autoexigencia.
Aprende a sustituir la autocrítica destructiva por un diálogo interno más compasivo.
Mejora cómo te relacionas con los demás desde la seguridad, no desde la necesidad.
No es una solución rápida: construyes cimientos sólidos para toda la vida.