¿Por qué me hablo peor a mí mismo que a cualquier otra persona?

La voz que no calla
Cometes un error y ahí está: "Eres idiota". Te miras al espejo: "Qué desastre". Te va mal en algo: "Sabía que fracasarías".
Esa voz interior parece protegerte, pero en realidad te destruye.
"Si alguien me hablara como me hablo yo, dejaría de ser su amigo."
De dónde viene el crítico interno
- Mensajes de la infancia: Lo que te dijeron (o cómo te miraron) cuando fallabas.
- Estándares imposibles: Perfeccionismo disfrazado de "exigencia sana".
- Creencia de que la dureza motiva: (Spoiler: no lo hace. Solo paraliza).
Cómo te afecta
- Evitas riesgos: Si te vas a machacar por fallar, mejor no intentarlo.
- Dependencia de validación externa: Si no te validas tú, necesitas que otros lo hagan constantemente.
- Ansiedad y agotamiento: Vivir en estado de autocrítica permanente es agotador.
Cómo empezar a cambiarlo
-
Observa sin juzgar: Cuando aparezca el crítico, anótalo. "Ahí está otra vez." Sin fusionarte con él.
-
Pregúntate: ¿Le diría esto a mi mejor amigo? Si la respuesta es no, no te lo digas a ti.
-
Dale un nombre al crítico: Llamarlo "El Fiscal" o "Doña Perfecta" lo externaliza y le quita poder.
-
Practica la autocompasión activa: No es ser blando contigo. Es tratarte con la misma decencia que tratarías a alguien que quieres.
-
Recuerda que eres humano: Los errores no son fallos de carácter. Son parte de vivir.
Si hoy tu voz interior ha sido dura, quizá necesites un momento de chequeo emocional. A veces, solo necesitamos que alguien (aunque sea una app) nos diga: "Está bien como estás."
Compartir es cuidar
Ideas para cuidarte (sin ruido)
Un email breve cuando hay algo que merece la pena leer. Sin spam. Sin frecuencia fija. Solo cuando importe.
Puedes darte de baja en cualquier momento.