Me siento triste después de ser madre y me siento culpable

La maternidad que nadie cuenta
Has esperado este momento toda tu vida. O quizás no lo esperabas tanto. Da igual. Ahora estás aquí, con un bebé en brazos, y en lugar de la felicidad que prometieron... sientes un vacío.
No eres mala madre. No estás loca. Lo que sientes tiene nombre y explicación.
Lo que nadie te dijo
La maternidad se vende como un cuento de luz, conexión instantánea y amor desbordante. Pero la realidad a menudo incluye:
- Agotamiento que no se parece a nada que hayas vivido
- Soledad incluso estando acompañada
- Pérdida de identidad: ¿Quién eras antes de esto?
- Culpa por no sentirte "suficientemente feliz"
- Miedo a admitirlo porque "deberías estar agradecida"
"No es depresión postparto lo que tengo. Solo estoy... exhausta de fingir que todo está bien."
Por qué la culpa es tan pesada
La culpa aparece porque existe una brecha enorme entre lo que esperabas sentir y lo que realmente sientes. Y nuestra cabeza interpreta esa brecha como un fallo personal.
No es un fallo. Es una expectativa irreal que nos han vendido.
Qué puedes hacer hoy
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Nombra lo que sientes sin juzgarlo: "Hoy estoy triste y cansada, y eso no me define como madre."
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Permítete pedir ayuda: No es debilidad. Es supervivencia.
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Baja el listón: La casa puede estar sucia. Tú puedes estar en pijama. El bebé está vivo y cuidado. Suficiente.
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Habla con alguien que no te juzgue: Una amiga, un grupo de madres, un profesional.
Si esto te resuena, quizá te ayude hacer un pequeño chequeo emocional. Solo son dos minutos, sin juicio, para ti.
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